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El agua y las piscinas: usos, impactos y buenas prácticas

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Por: Redacción Piscinas Hoy.

El Instituto Español de Analistas y la multinacional Fluidra, especialista en equipamiento y soluciones conectadas del sector de piscina y wellness, han elaborado el informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas. Este análisis sobre la relación entre el agua y las piscinas pretende ser un documento de referencia para entender los usos del agua y el impacto de las piscinas, sabiendo que aunque el consumo en la operación y mantenimiento de piscinas puede parecer mínimo en comparación con otros usos -las piscinas tan solo representan un 1% del consumo total del agua municipal como máximo-, cada acción que se toma tiene un impacto tanto en la industria como en el medio ambiente y el planeta entero. El estudio también recalca la necesidad de una acción conjunta de todos los actores involucrados -industria, gobiernos y ciudadanos- para mejorar la gestión del agua a través de prácticas y tecnologías innovadoras que garanticen un uso responsable y sostenible, también en el sector de las piscinas y el wellness.

El agua, ese bien precioso y esencial, no solo constituye el mayor componente de los organismos vivos, sino que también es una parte intrínseca de los procesos industriales, agrícolas y cotidianos de la humanidad. Aunque la Tierra es conocida como ‘el planeta azul’, la gran mayoría del agua es salina e inadecuada para el consumo humano. Del total del agua planetaria, el 97,5% es salada y solo un 2,5% es dulce, en su mayoría atrapada en glaciares y casquetes polares, haciéndola inaccesible para el uso diario. Se estima que solo un 1% es fácilmente accesible para el uso humano, y se encuentra en ríos, lagos y acuíferos subterráneos. Además, con una población mundial que supera los 8.000 millones de personas y sigue creciendo constantemente, junto con la rápida industrialización de numerosas economías emergentes y un uso más intensivo del riego en la agricultura, la demanda de agua continúa aumentando de manera exponencial.

A nivel mundial, se estima que el uso del agua ha aumentado aproximadamente a un ritmo anual del 1% durante los últimos 40 años. Las estadísticas globales indican que la agricultura consume alrededor del 70% del agua dulce disponible, seguida por la industria con un 20%, y el uso doméstico representa aproximadamente el 10%. Si se dimensionaran estos pesos relativos, una mejora del 5% en el consumo de agua en agricultura supondría un incremento del 35% en agua disponible para usos domésticos. La misma mejora del 5% en el consumo de agua industrial supondría un incremento del 10% en agua disponible para uso doméstico

La gestión efectiva de las piscinas implica elaborar estrategias para preservar el agua, equilibrando el disfrute personal con la responsabilidad ecológica. Por ello, comprender el ciclo del agua en las piscinas es crucial para identificar intervenciones que optimicen el uso de recursos hídricos

No hay duda que la disponibilidad de agua dulce es limitada y desigual en el mundo. A su vez, el cambio climático es un desafío formidable en la gestión del agua. Los patrones de precipitación cambiantes, la intensificación de las sequías y las inundaciones, y el deshielo de los glaciares alteran la disponibilidad del agua y aumentan su variabilidad. Además, la contaminación del agua reduce la cantidad de recursos hídricos utilizables y aumenta los costes de tratamiento. Estos desafíos requieren una gestión adaptativa que pueda responder a cambios inciertos y condiciones dinámicas. En definitiva, la gestión sostenible del agua es uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la sociedad.

Como reflejan los datos expuestos (no todos), este informe se adentra en la situación actual de los recursos hídricos del planeta, examina su variabilidad geográfica y destaca la importancia crítica de una gestión sostenible, tanto a nivel general como en su relación con las piscinas. No obstante, este artículo se centra solamente en la relación entre las piscinas y los recursos hídricos.

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Las piscinas y su relación con el agua

A partir de ahora se examina detalladamente cómo las piscinas impactan en la disponibilidad del agua en sus comunidades, considerando tanto el agua necesaria para llenarlas como la necesaria para mantenerlas operativas.

Hay que tener en cuenta que las piscinas son una fuente invaluable de recreación, ejercicio y relajación para millones de personas en todo el mundo. Ofrecen un respiro del calor del verano y una oportunidad única para la socialización y el disfrute al aire libre. Es evidente también que su construcción, mantenimiento y operación conllevan implicaciones significativas en el consumo de agua, aspecto fundamental para la sostenibilidad ambiental. Esta aproximación integral busca proporcionar una guía de buenas prácticas para la gestión responsable de las piscinas, asegurando su disfrute de manera sostenible para las generaciones presentes y futuras.

 

El peso de las piscinas en el consumo de agua

Las piscinas residenciales y públicas suponen un evidente consumo de agua destinado al llenado y mantenimiento de las piscinas. Este volumen varía dependiendo de factores como el tamaño de la piscina, la frecuencia de uso, las tasas de evaporación, las prácticas de mantenimiento y las tecnologías de recirculación y tratamiento del agua empleadas. En cualquier caso, la práctica totalidad del agua consumida por las piscinas se enmarca en el apartado de usos domésticos del agua.

Al considerar el uso de agua en piscinas como parte del consumo municipal, es crucial enfatizar la falta de datos específicos y concretos acerca de este tipo de consumo. Esta ausencia de información precisa supone depender de estimaciones aproximadas. Por lo tanto, es fundamental desarrollar métodos más efectivos para medir el consumo de agua en las piscinas, lo cual permitiría una gestión más eficiente de los recursos hídricos y ayudaría a promover prácticas más sostenibles en el uso del agua a nivel municipal.

Existen investigaciones realizadas por asociaciones de piscinas en distintos países (Asofap en España, 2024; FPP en Francia, 2020), junto con estudios independientes (Lee y Heaney, 2008), así como análisis de entidades internacionales vinculadas al agua bajo el auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023), que abordan de manera exhaustiva este tema. Estos estudios se centran en comprender el impacto del consumo de agua en piscinas dentro del contexto global del uso de agua.

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(*) En la estimación para España, este 0,67% representa el peso del consumo de agua de las piscinas respecto al total de agua registrada en la red. Si se considera el agua pública realmente distribuida (descontando un 25% de pérdidas de la red) el peso de las piscinas sería un 0,90%. Fuente: Aqua España y Aquastat 2020, en el informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas.

Aunque las estimaciones pueden variar ligeramente dependiendo del país o región, debido a factores como el clima, el tamaño promedio de las piscinas y las prácticas de mantenimiento, hay un consenso general que posiciona el consumo de agua de las piscinas entre el 0,75% y el 1% del total del agua municipal consumida. Este rango refleja no solo el llenado inicial de las piscinas, sino también el mantenimiento periódico. La Tabla 1 refleja la estimación de consumo de agua en las piscinas de España según Asofap, mientras que la Tabla 2 muestra el resumen del trabajo realizado al respecto por la federación francesa FPP.

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Fuente: Federation des Professionnels de la Piscine et du Spa (FPP) y Aquastat 2020, en el informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas.

Estos datos evidencian la importancia de implementar políticas y tecnologías de eficiencia hídrica para mitigar el impacto ambiental del mantenimiento de piscinas, promoviendo así un uso más sostenible del agua en el ámbito municipal a la vez que arrojan luz y ponen en contexto la magnitud correcta de la situación.

Fuente: Informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas.

Además de los datos disponibles sobre el consumo de agua municipal, que incluyen las piscinas, existen algunas estimaciones más específicas sobre el uso de agua en piscinas a nivel doméstico y su peso en relación al resto de usos de agua en el hogar. La variabilidad entre países es considerable, lo que complica una generalización. Sin embargo, la Tabla 3 y la Figura 1 facilitan la comprensión y dimensionamiento de los patrones de consumo de agua en el hogar, incluyendo el papel que juegan las piscinas en este contexto.

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Figura 1. Distribución del consumo de agua en los diferentes usos domésticos a nivel global. Fuente: informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas, con datos a partir de Aquae (2024), EPA US (2024) y Water Research Foundation (2016).

El ciclo del agua en las piscinas

Para entender la relación de las piscinas con el agua es fundamental tener claro el funcionamiento del ciclo del agua en una piscina. La mejor forma de entender este ciclo es mediante un modelo de equilibrio hídrico, es decir un modelo basado en un principio de conservación de masa, específicamente, el agua. Esto permite, tras un llenado inicial, seguir la variación del nivel del agua de la piscina a lo largo del tiempo.

El modelo identifica dos fuentes principales de aportación de agua: la reposición y la precipitación directa sobre la piscina, y cuatro vías principales de pérdida: evaporación, fugas, salpicaduras y el lavado de filtros, tal y como se ilustra en la Figura 2.

Así, de manera simplificada, el equilibrio hídrico se puede expresar de la siguiente forma, en la que Δ Agua representa la variación en el nivel de agua de la piscina durante un intervalo de tiempo determinado:

Δ Agua = Entradas – Salidas
Entradas = Precipitación + Reposición
Salidas = Evaporación + Filtraciones +
+ Salpicaduras + Lavado de filtros

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Figura 2. Esquema del ciclo del agua en las piscinas. Fuente: informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas, a partir de Lee y Heaney (2008).

La gestión del agua en las piscinas

El agua es un recurso que requiere un uso responsable, debido a su vital importancia y a su escasez en diversas regiones del mundo. En el ámbito de las piscinas, esto implica la adopción de estrategias orientadas a su preservación. Es fundamental encontrar un equilibrio entre el disfrute personal y la responsabilidad ecológica en la gestión del agua de las piscinas. Una vez definido bien el ciclo del agua en las piscinas y sus diferentes etapas y momentos de entrada y salida, se puede abordar la complejidad de su gestión e identificar correctamente los momentos en los que se debe intervenir en el manejo de los recursos hídricos. Así, se identifican dos momentos u operaciones clave:

– Uso de agua para el llenado inicial. El llenado inicial es generalmente un proceso único, realizado la primera vez que la instalación entra en funcionamiento o en caso de reforma o reparación importante. ¿Cómo gestionar mejor las operaciones de llenado? Afortunadamente van quedando atrás las prácticas de vaciado y llenado de la piscina cada temporada de verano. Un correcto mantenimiento mantendrá el agua de la piscina en buenas condiciones de forma sostenida en el tiempo.

– Uso de agua para el mantenimiento de la piscina, que incluye:

• Reposición por pérdidas de agua. La reposición de agua compensa las pérdidas por evaporación, filtraciones, desborde y salpicaduras. La evaporación se calcula con datos climáticos locales, mientras que las filtraciones se detectan por cambios inusuales en el consumo de agua medido. Las salpicaduras dependen del uso humano y del diseño de la piscina. A tener en cuenta:

■ ¿Cómo reducir las pérdidas por evaporación? La implementación de cubiertas para piscinas representa una solución eficaz, actuando como una barrera protectora entre el agua y la atmósfera, lo cual, al ser usadas correctamente, puede minimizar significativamente las pérdidas de agua por evaporación. Es crucial seleccionar una cubierta que se ajuste perfectamente a toda la superficie de la piscina y asegurarse de utilizarla siempre que esta no esté en uso. Además, la elección del tipo de cubierta adecuado puede proporcionar un elemento de seguridad vital, previniendo accidentes al impedir que niños, ancianos o mascotas caigan en la piscina de manera inadvertida.

■ ¿Cómo aprovechar el agua de la lluvia? Otro elemento eficaz es disponer de un sistema de aprovechamiento del agua de lluvia. De este modo, siempre que la normativa local lo permita, se puede usar el agua recogida para compensar el efecto evaporación y rellenar la piscina y lavar con ella los equipos de filtración.

■ ¿Cómo evitar las pérdidas por fugas? Monitorizar el consumo de agua permitirá estar alerta ante cualquier incremento no habitual en el consumo. Es crucial realizar revisiones periódicas de la integridad de la piscina y reparar cualquier fuga lo antes posible para mitigar consumos innecesarios.

■ ¿Cómo reducir las pérdidas por uso y disfrute? Las actividades enérgicas en la piscina, como nadar o jugar, provocan olas y salpicaduras que resultan en pérdida de agua. Además, cada vez que se sale del agua, sale con nosotros una cantidad de esta. La ducha antes de entrar o después de salir de la piscina también contribuye a esta pérdida. Optar por duchas de jardín que no superen los 6 litros por minuto puede generar un ahorros superiores al 20% de agua. Se aconseja el uso de duchas equipadas con pulsadores o sensores que limiten el tiempo de flujo de agua y prevengan que se quede abierta innecesariamente.

• Reposición por lavado de filtros. Los sistemas de filtración más comunes, ya utilicen arena o cualquier otro material similar, necesitan limpiar el filtro una vez que este se satura de suciedad. Esta limpieza se realiza utilizando el agua de la piscina, que arrastra las impurezas hacia el desagüe. Dependiendo del volumen de agua utilizado para el lavado y la duración del proceso, esto puede resultar en la pérdida de una cantidad significativa de agua, la cual debe ser repuesta posteriormente. Por ello, hay que tener en cuenta:

■ ¿Cómo reducir el consumo de agua para el lavado de filtros? La utilización de filtros de cartucho es una buena solución, ya que permite reducir el agua destinada al lavado del filtro, llegando a ahorros significativos. En este caso el proceso de lavado es muy manual pero muy eficiente en el uso de agua. El empleo de limpiafondos robóticos mejora significativamente la eficiencia del sistema de filtración. A diferencia de otros métodos de limpieza que dejan residuos acumulados en el filtro de la piscina, estos dispositivos capturan la suciedad en su propio compartimento. Esto contribuye a prolongar la durabilidad del filtro, reduciendo así la frecuencia necesaria de lavados. También es muy recomendable automatizar el proceso de lavado del filtro. Esta estrategia permite ajustar de manera precisa el tiempo total del proceso, lo cual es crucial para una eficiencia óptima. Además, automatizar este proceso ayuda a evitar posibles pérdidas de agua que pueden ocurrir debido a la falta de atención o descuido durante el proceso manual de lavado. Implementar esta medida no solo mejora la operación y mantenimiento del sistema, sino que también contribuye a la conservación del recurso hídrico.

■ ¿Cómo reutilizar el agua del lavado de filtros? Durante el proceso de retrolavado, conocido como backwash, se revierte el flujo de agua a través del filtro para eliminar los residuos acumulados, incluyendo sustancias químicas como el cloro, partículas finas y materia orgánica. Tradicionalmente, esta agua se descarta, pero en ciertas circunstancias el agua de retrolavado, siempre que no contenga excesivos químicos, puede emplearse para el riego de áreas verdes, cumpliendo con las regulaciones locales y asegurando que su uso es seguro. Para piscinas salinas, se aconseja la electrólisis de salinidad baja (1 mg/L) para prevenir la acumulación de sal que podría ser perjudicial para el riego de plantas y jardines. También es posible purificarla para su reutilización en la piscina usando tecnologías avanzadas. Esto contribuye a una significativa reducción en el consumo de agua, aunque su uso es poco habitual debido a que requiere de un manejo meticuloso para no comprometer la calidad del agua de la piscina ni infringir las normativas de salud y seguridad.

La Tabla 4 recoge las mejores prácticas para la gestión del agua en las piscinas.

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Fuente: Informe Cada gota cuenta. El agua y las piscinas.

El impacto de las piscinas más allá del agua

Este informe analiza la relación entre las piscinas y su impacto hídrico. Sin embargo, es importante apuntar que el impacto de las piscinas se puede medir en otras dimensiones igualmente importantes. Por un lado, es fundamental reconocer el impacto positivo que tienen las piscinas sobre la dimensión individual y social de las personas. Asimismo, es imperativo atender y mitigar su impacto ambiental también en otros vectores clave como el consumo de energía y sustancias químicas. Se distinguen, por tanto, los siguientes impactos:

  • Impacto en bienestar y salud. Las piscinas ofrecen un medio único y accesible para el ejercicio físico, presentando beneficios significativos para la salud cardiovascular y muscular. La natación, reconocida por su bajo impacto en las articulaciones, es una actividad inclusiva que personas de todas las edades y condiciones físicas pueden disfrutar. Además, las actividades acuáticas tienen un efecto terapéutico, siendo utilizadas en programas de rehabilitación para individuos con lesiones o discapacidades, mejorando no solo la movilidad y fuerza sino también la confianza y autonomía personal.
  • Impacto social. Las piscinas no solo sirven como espacios de ocio y ejercicio sino que también juegan un papel crucial en fomentar la cohesión social, el bienestar familiar y la inclusión comunitaria. Las piscinas actúan como puntos de encuentro comunitarios donde individuos y familias pueden interactuar en un entorno relajado y amigable. Este espacio compartido promueve el fortalecimiento de vínculos sociales y el desarrollo de una sensación de pertenencia a la comunidad. La organización de eventos, clases grupales de natación, y actividades lúdicas en piscinas facilita la interacción entre distintos grupos de edad y socioeconómicos, fomentando la inclusión y la diversidad.
  • Impacto energético. Mantener una piscina operativa no es una tarea que pase desapercibida en cuanto a consumo de energía se refiere, ya que se requiere para la filtración, el calentamiento y la circulación del agua. Esta energía es esencial para asegurar que la piscina se mantenga limpia y en condiciones óptimas para su uso, pero dependiendo de la fuente de esta energía, el impacto ambiental puede variar considerablemente. Las piscinas climatizadas, en particular, requieren de un consumo energético elevado para mantener el agua a una temperatura agradable para los bañistas. Es fundamental considerar el impacto energético de las piscinas y buscar alternativas que puedan reducir su consumo, como el uso de sistemas de calefacción solar, bombas de calor eficientes o mayor eficiencia en las operaciones de mantenimiento.
  • Impacto en productos químicos. El cuidado de piscinas involucra el uso de cloro y otras sustancias químicas para asegurar que el agua esté desinfectada y segura, librándola de patógenos. No obstante, la liberación de estas sustancias químicas al medio ambiente, ya sea a través del drenaje en sistemas de alcantarillado o en masas de agua cercanos, puede impactar negativamente al ecosistema. Es importante un mantenimiento de la piscina que minimice el consumo de sustancias químicas, así como el estudio de posibles alternativas más sostenibles.

Conclusión

Este informe enfatiza la importancia crítica de reconocer el papel esencial del agua a todos los niveles, especialmente en lo que respecta a las piscinas. Aunque a menudo se percibe que las piscinas son grandes consumidoras de agua, en realidad representan menos del 1% del consumo de agua municipal. Esta realidad es un testimonio de la eficiencia y las prácticas de gestión que ya están en marcha en la industria. Del mismo modo, este nivel de consumo de agua requiere esfuerzos constantes para seguir reduciendo la huella ambiental de las piscinas.

El sector tiene un firme compromiso por minimizar el impacto del uso del agua a todos los niveles: desde la adopción de tecnologías que ahorran agua, pasando por la promoción del uso responsable del agua entre los propietarios de piscinas, hasta el avance en la investigación de métodos innovadores de gestión del agua. Solo comprendiendo la verdadera relación entre el agua y las piscinas, y trabajar activamente hacia prácticas más sostenibles, asegurará que el disfrute y los beneficios de las piscinas se preserven para las generaciones futuras sin comprometer los recursos hídricos vitales.


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