Iluminación decorativa en un centro deportivo 1

Iluminación decorativa en un centro deportivo

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Por: Fernando Rodríguez Puntero, ingeniero técnico industrial, facility management y experto en
mantenimiento de centros deportivos

En los proyectos deportivos de los estudios de arquitectura suele pasar desapercibido, o no se hace mucha referencia, un capítulo que, para la instalación y la práctica deportiva, es muy importante: la iluminación. Pero en este caso, no entendida desde la eficiencia y necesidades lumínicas deportivas, sino como iluminación decorativa. Es decir, existen otros tipos de centros (comerciales, por ejemplo) que decoran sus espacios gracias a la iluminación. ¿Es posible, por tanto, aprovechar esa idea para los centros deportivos y orientarla al ahorro energético que tanto preocupa, además de utilizar el led con el fin de mejorar el mantenimiento debido a las horas de duración de funcionamiento?

Para empezar, es importante hacer mención sobre cuáles deben ser los tres objetivos fundamentales para los que sirve la iluminación. La Guía de la eficiencia energética en instalaciones deportivas de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (Fenercom) señala que estos objetivos son: “cumplir con las recomendaciones de calidad y confort visual; crear ambientes agradables y confortables para los usuarios de las instalaciones; y racionalizar el uso de la energía con instalaciones de la mayor eficiencia energética posible”.

Así mismo, esta guía también indica que “los principales problemas que se pueden encontrar en una instalación de alumbrado son luminarias que producen deslumbramientos directos o indirectos, así como lámparas de temperatura de color y potencia inadecuada a la instalación, tanto por defecto como por exceso”. Por ello, añade que “es importante que la utilización de iluminación sea lo más eficiente posible, mediante luminarias de alto rendimiento, que incorporen equipos de bajo consumo y lámparas de alta eficacia luminosa (lumen/Watt), unidas al uso de sistemas de control y regulación cuando sea posible, y adecuadas a las necesidades del espacio a iluminar, lo que permitirá tener unos buenos niveles de confort sin sacrificar la eficiencia energética”.

La iluminación en un centro deportivo, además de cumplir con las normativas de calidad, también permite crear ambientes agradables y confortables para los usuarios

¿Qué dice la normativa?

Un centro deportivo suele tener distintos espacios, tanto interiores como exteriores, por lo que es lógico y normal disponer de diferentes tipos de lámparas y luminarias por toda la instalación: gimnasio, salas polideportivas, piscinas, pistas exteriores, etc.

Según la norma UNE 12464-1, sobre la iluminación de los lugares de trabajo en interiores, existen unos niveles mínimos de iluminación que deben cumplirse para las salas de deporte y gimnasios: 300 lux (unidad de medida que equivale a un lumen/m²); 22 UGR (unified glare rating o índice de deslumbramiento unificado); y 80 Ra (índice de rendimiento cromático). En el gimnasio suelen haber lámparas con tubos fluorescentes de larga vida útil, buena reproducción cromática y que se reencienden automáticamente. Sin embargo, su eficiencia se puede mejorar si se sustituyen por tubos led. Incluso en zonas con falso techo y con una altura no superior a 5 m, se pueden utilizar pantallas led de 60 x 60, las cuales ofrecen una hegemonía lumínica muy buena.

Para la iluminación de instalaciones deportivas, la norma referente es la UNE 12193, que establece los criterios de iluminación de espacios deportivos al interior y exterior para las tipologías deportivas más practicadas en Europa. Aporta valores de iluminación en términos de iluminancias, uniformidades, deslumbramientos, propiedades del color de las fuentes luminosas, etc. Para el cálculo de los requerimientos técnicos y de potencia de las fuentes de iluminación, la norma establece tres niveles:

  • Clase III. Es el que menos condicionantes tiene, ya que se trata de entrenamientos y competiciones de base que no suelen contar con público en las gradas.
  • Clase II. Se ubica en una posición intermedia y obedece a las competiciones y sesiones de entrenamiento de equipos locales. Puede existir público de cierto volumen.
  • Clase I. El nivel más alto implica aquellos eventos de élite que reúnen a gran cantidad de personas y frecuentemente suponen la colocación de cámaras de televisión.
Iluminación decorativa en un centro deportivo 2

En líneas generales, la norma señala que “la iluminación tiene que ser uniforme y de manera que no dificulte a los usuarios, tanto deportistas como espectadores, debiendo cumplirse unos niveles mínimos de iluminación, adecuados a cada deporte”. Algunos datos técnicos serían:

– En cuanto al deslumbramiento, requisito que tiene la máxima prioridad:

  • En espacios exteriores se mantiene el uso del índice RG (antes denominado GR) para evaluar el deslumbramiento máximo permitido. Por lo general se adopta un RG máximo de 50 para clases de iluminación tipo I y II y de 55 para clases III.
  • En espacios interiores, además del índice RUG (ahora denominado UGR), se habilita el uso del índice RG para posiciones de visión por debajo de la horizontal. Por lo general, se adopta un RG máximo de 35 para clases I y de 40 para clases II y III.

– La altura de medición del deslumbramiento se fija en 1,5 m.

– En cuanto a iluminancias y uniformidades, se mantienen los criterios de iluminancia horizontal, iluminancia vertical y uniformidades en las áreas principales de juego (PA). Al igual que en la medición del deslumbramiento, se fija en 1,5 m de altura la medición de las iluminancias verticales. Adicionalmente, se establece que la uniformidad media (U2) en el área total (TA) será al menos un 75% de la del área principal (PA); y que la uniformidad extrema (U1) será al menos del 50% de la uniformidad media (U2) en el área principal (PA). Ambos requisitos, que antes no eran obligatorios, redundan en un mejor reparto luminoso.

– En cuanto a la temperatura de color, la norma no establece valores concretos de temperaturas de color salvo para instalaciones televisadas en exteriores (entre 5.000 y 6.000 K), evitando la mezcla de luces (incluida la natural) con diferentes tonalidades de color. El resto de las instalaciones adoptan, habitualmente, temperaturas de color de entre 4.000 a 5.000 K

– En cuanto al índice de reproducción cromática, la capacidad de reproducción cromática de una fuente de luz es importante en instalaciones deportivas para poder distinguir correctamente los colores de elementos tan básicos como las líneas delimitadoras de un campo de juego. La norma actual incrementa el índice IRC mínimo de 20 a 60 y en algunos deportes para clase I se aumenta de 70 a 80. Con estos datos, lámparas convencionales, como el sodio de alta o baja presión, quedan definitivamente fuera de aplicación, mientras que la tecnología led presenta un IRC superior a 70 con carácter general, válida para muchos tipos de deportes y clases de competición.

– Y en cuanto a limitación de la luz perturbadora, se establecen límites de luz perturbadora procedente de instalaciones deportivas, en función de la zonificación medioambiental en la que se ubiquen estas, sobre edificaciones o carreteras cercanas.

Iluminación decorativa en un centro deportivo Figura 1

Figura 1

Iluminación decorativa con led

Sin entrar más en los detalles técnicos, en cualquier edificio deportivo conviene también tener en cuenta la diferenciación de dos tipos de zonas: las de representación y las de no representación. Las primeras son aquellas donde el criterio de diseño, imagen o estado anímico que se quiere transmitir al usuario con la iluminación son preponderantes frente a los criterios de eficiencia energética. Por el contrario, las zonas de no representación son aquellas donde los criterios como el nivel de iluminación, el confort visual, la seguridad y la eficiencia energética son más importantes que cualquier otro criterio.

Por tanto, para elegir una buena iluminación en un centro deportivo se deben de tener en cuenta varios factores, que son muy complicados de unificar, ya que existe infinidad de perfiles de abonados, los cuales, lógicamente, tienen gustos diferentes, así como otras circunstancias relacionadas con la gestión y mantenimiento de la propia instalación. Por ejemplo, en el caso de la iluminación decorativa de una piscina, aún sabiendo que la lámpara de descarga (halogenuro metálico) es la que mejor iluminación ofrece, el sistema led ha conseguido cumplir las expectativas de iluminación para este tipo de recintos y aporta no solo un mayor ahorro energético, sino también una ampliación en horas de funcionamiento, las cuales son directas en el beneficio del mantenimiento.

Para potenciar una buena iluminación decorativa con led conviene centrarse en los tipos de luminosidad. La temperatura de color que ofrece la Figura 1 plasma claramente el grado de iluminación que puede atenderse para cada zona. Lo ideal es elegir el tipo de temperatura de iluminación con varias personas dedicadas al deporte y a la operativa del centro con el fin de consensuar el grado de temperatura que se desea, marcado en la figura como K (Kelvin). Si bien la iluminación en 4.000 K se posiciona como una iluminación media de luz neutra, y seguramente de las más utilizadas en los centros deportivos, el led brinda una amplia gama de posibilidades de color (grado de temperatura) que dará un mejor acabado en los proyectos sin dejar a un lado el ahorro energético.

Teniendo en cuenta esas temperaturas de color… ¿qué, cómo y dónde usar cada tipología de luz? Como se señalaba antes, cada tonalidad de luz tiene un uso apropiado según el ambiente y la sensación que se quiera causar en el lugar. La luz cálida es ideal cuando se quieren crear ambientes cálidos y acogedores. La luz fría se utiliza sobre todo en lugares donde hay mucho movimiento de paso y en zonas especialmente oscuras. Y la luz neutra es la luz más parecida a la luz del día natural, por lo tanto es idónea para iluminación general de todo tipo de salas.

De esta manera, si lo que se requiere es tener un lugar iluminado con un ambiente conveniente para la relajación y el descanso, como los vestuarios o salas de actividades de gimnasia suave o tipo yoga, salas de espera, comedores, etc., el blanco cálido es lo más recomendable. Si blanco frío se caracteriza por crear un ambiente más estimulante, debido a sus tonos azulados, su uso se recomienda para las áreas donde se realizan las primeras actividades diarias, para áreas que mantienen y requieren un tránsito continuo como pasillos y escaleras o la entrada o, si el centro deportivo dispone, también para ciertas zonas de la cocina (aunque también se recomienda el blanco neutro en estos casos). Esta iluminación viene muy bien para espacios como ludotecas, siendo también muy utilizada en parkings. Deben tener una temperatura del color por encima de los 5.000 grados Kelvin. En oficinas o lugares comerciales (por ejemplo si el centro deportivo dispone de una tienda), es preferible el uso del blanco neutro, ya que realza los colores y produce un efecto de alta animosidad en las personas, lo que se puede traducir en mayor venta o rendimiento de los empleados.

Finalmente, es recomendable usar una combinación de las diferentes temperaturas del color para lograr distintos efectos. Por ejemplo, en el caso particular de un vestuario, la combinación de luz neutra y luz fría crea un ambiente propicio que estimula pero relaja a la vez. Lo ideal, en estos casos, es usar la tonalidad amarillenta o cálida en los techos o paredes y la azulada o fría en apliques, pantallas, zona de secadores y espejos, si bien la elección queda en manos de la dirección (o en la del decorador o interiorista). De igual manera, probar cosas distintas siempre es gratificante y en ocasiones uno puedes llevarse gratas sorpresas.

 

Conclusión

Sea para un uso deportivo más estricto o para un uso decorativo, los centros e instalaciones deportivas deben apostar por el uso de luminarias led, pues, sin lugar a dudas, sus cualidades aportan no solo un mayor rendimiento sino también un mayor ahorro, entre otras ventajas.


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