Benito Urban ilumina de amarillo edificios emblemáticos con motivo de la salida del Tour de France desde Barcelona
Benito Urban, empresa especializada en mobiliario urbano y equipamiento público, participa en la iluminación especial de distintos edificios emblemáticos con motivo de la salida del Tour de France desde Barcelona, que este año inicia sus primeras etapas en Cataluña. La intervención conecta tres puntos emblemáticos del territorio: el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), situado en la montaña de Montjuïc de Barcelona; el Castell de Castelldefels, un conjunto histórico con una fuerte presencia visual en el municipio; y la Torre dels Vents de Tarragona.
Desde hace unos días, el MNAC viste de amarillo para acompañar la llegada del Tour a la ciudad. Para hacerlo posible, Benito Urban ha integrado nuevos proyectores Milan RGBW en el edificio, una solución diseñada para iluminación arquitectónica y patrimonial que permite combinar luz blanca y color en una misma instalación. En concreto, en el MNAC se han instalado proyectores Milan XL RGBW, con una potencia total de 250W, configurados para iluminar la fachada y los principales volúmenes arquitectónicos del edificio.
Por su parte, el Castell de Castelldefels cuenta con 44 proyectores Milan RGBW de diversos tamaños, que van desde M, XL hasta XXL, y se complementa con 7 proyectores encastados en suelo de 25W RGBW, mientras que la Torre dels Vents de Tarragona se ilumina mediante proyectores Milan M RGBW.
La tecnología RGBW permite generar escenas cromáticas precisas y adaptadas a cada contexto, manteniendo la posibilidad de trabajar con luz blanca cuando el edificio o el entorno lo requieren. Los proyectores Milan RGBW incorporan control DMX-512, que permite gestionar intensidad, color y programación de escenas con precisión.
El Tour de France comienza el sábado 4 de julio con una primera etapa Barcelona-Barcelona. La segunda etapa unirá Tarragona y Barcelona, y la tercera saldrá de Granollers con llegada a Les Angles. Para Benito Urban, formar parte de la iluminación del Tour de France en edificios tan emblemáticos representa una oportunidad para demostrar el papel de la luz como herramienta de comunicación urbana, identidad territorial y puesta en valor del patrimonio. La iluminación del MNAC, el Castell de Castelldefels y la Torre dels Vents conecta tres puntos del territorio a través de un mismo lenguaje lumínico: el amarillo del Tour.
