El 95% de las empresas de fitness en España mejorará sus ingresos
Un nuevo estudio de mercado del fitness en España, elaborado esta vez por la consultora BDO, confirma que el sector de los gimnasios ha recuperado la tendencia de crecimiento y consolidación que se vio cortada entre 2020 y 2022 por la pandemia y las tensiones geopolíticas, que en su momento tanto impactaron en el negocio y la rentabilidad de los operadores.
Según las perspectivas del mercado del fitness en España, el sector continúa con unos elevados niveles de endeudamiento y las cadenas buscan socios para mantener o acelerar sus respectivos planes de expansión, sean a nivel nacional o internacional. Unos proyectos cuya velocidad de ejecución es aún más importante, ante el creciente aumento de la competencia de cadenas extranjeras, algunas cotizadas en bolsa y con mayores facilidades para acceder a los mercados de capitales. Con todo, el negocio en España no deja de recibir el interés de los inversores. A favor de las compañías está el competir en un mercado estrechamente vinculado a la salud y el bienestar, dos cuestiones que cada vez cobran mayor relevancia para la sociedad y que ensanchan el público objetivo al que tradicionalmente se había dirigido la oferta.

Perspectivas de crecimiento
El estudio de mercado del fitness en España de DBO toma el pulso a las gestoras de instalaciones deportivas y hace un balance de su situación, perspectivas, preocupaciones y tendencias. Y estos son los principales resultados.
Más de nueve de cada diez empresas mejorarán sus ingresos respecto al año anterior y hasta un 95% cree que la evolución de su empresa en 2025 será buena o muy buena. Al igual que el año pasado, la rentabilidad es el indicador que más está tardando en recuperarse, pero más del 78% confía en igualar los niveles de ebitda de 2019 este mismo año.
El aumento de facturación y beneficio operativo se está dando pese a que el 24% de las compañías aún no ha recuperado el volumen de abonados que tenía antes de la pandemia. Para mantener el ingreso medio por centro con menos clientes, pero también para absorber el impacto de la inflación en la estructura de costes, ocho de cada diez compañías creen que los precios de los gimnasios aumentarán. Eso sí, solo el 58,5% de los operadores -20 puntos menos- admiten que aplicarán un incremento de las tarifas en sus clubes.
El objetivo de esta subida es intentar poner remedio a la principal preocupación del sector: hacer rentable la actividad pese a la inflación, como ya ocurrió hace un año. Es decir, si bien el 83% de los operadores asegura que el sector del fitness seguirá subiendo sus precios en los próximos meses, el 58,5% de los directivos admite que planea subir la cuota de su compañía.
Finalmente, el encarecimiento de los recursos energéticos continúa en lo más alto de la lista de amenazas, pero pierde fuerza junto al endeudamiento, que cae al tercer puesto de la lista para dar paso a la competencia como segunda preocupación, según admiten el 22% de los panelistas. Sin embargo, al ser preguntados por los riesgos que afronta el sector, el excesivo endeudamiento es el principal riesgo al que apunta el 39% de los directivos.

