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El riesgo de Cryptosporidium en los parques de agua infantiles

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Por: Juan Ángel Ferrer Azcona, director de Prevencion de Legionela en Microservices.

Los parques de agua infantiles o splash pads son instalaciones acuáticas recreativas que rocían o vierten chorros de agua sobre los usuarios. Surgidos en la década de los 90, estas instalaciones están destinadas a niños menores de 5 años y diseñadas para que el agua normalmente no se acumule en áreas accesibles para los usuarios, minimizando así el riesgo de ahogamiento. Ofrecen, al mismo tiempo, un disfrute de los sentidos al permitir tocar, interactuar y sentir los chorros de agua, y es una opción para que los mayores puedan interactuar y jugar con sus hijos, siendo una de las zonas que más gustan a las familias cuando acuden a un parque acuático u hotel, porque suponen diversión pura para todos, especialmente para los más pequeños. El splash pad puede contar con fuentes y juegos interactivos, circuitos especiales, chorros, cambios de corrientes y áreas de chapoteo. Y, como con cualquier otra instalación acuática, implica una gestión y control del riesgo de las aguas recreativas, en especial de elementos microbiológicos como el Cryptosporidium, tal y como expone Microservices en este artículo.

En 1971, los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) establecieron el Sistema de Vigilancia de Enfermedades y Brotes Transmitidos por el Agua para recopilar sistemáticamente datos sobre brotes de enfermedades transmitidas por el agua a través de formularios en papel. Sin embrago, este programa no recopiló oficialmente datos sobre brotes asociados con aguas recreativas (por ejemplo, piscinas y lagos) hasta 1978.

Recientemente, los CDC han publicado un informe sobre los brotes de enfermedades transmitidas por el agua de los splash pads durante los años 1997-2022. En este periodo de 25 años, se registraron 60 brotes asociados con estos espacios acuáticos infantiles. En 39 brotes la exposición solo estaba causada por splash pads y otros 21 en instalaciones mixtas de splash pads y piscinas o jacuzzis. De los 60 brotes, 57 (95%) se declararon durante los meses de mayo-agosto. Estos brotes causaron 10.611 casos de enfermos, 152 hospitalizaciones, 99 visitas al departamento de urgencias y ninguna muerte.

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La problemática de Cryptosporidium

Cryptosporidium es la causa más frecuentemente de los brotes asociados a splash pads reportados a los CDC. Se trata de un género de protistas parásitos apicomplejos al que se asocia con una enfermedad llamada criptosporidiosis diarreica en seres humanos (diarrea). Cryptosporidium es solo uno de los muchos gérmenes que pueden vivir y propagarse en el agua de las piscinas. Cuando nadas en una piscina, compartes el agua con todos los demás. Si una persona con diarrea está infectada con Cryptosporidium, solo se necesitan 10 o menos gérmenes para causar infecciones. Por tanto, una sola persona puede contaminar toda una piscina.
En el caso del informe de los CDC, los 40 (67%) brotes confirmados causados por Cryptosporidium registraron 9.622 (91%) casos de enfermos y 123 (81%) hospitalizaciones. Otros dos brotes sospechosos de ser causados por norovirus generaron 72 (73%) visitas al departamento de urgencias.Este parásito, como todas las demás etiologías infecciosas confirmadas por laboratorio en el informe, excepto L. pneumophila, puede transmitirse al ingerir agua contaminada con heces de personas infectadas y causar enfermedades gastrointestinales agudas.

En cuanto a otros parásitos, Shigella causó cinco brotes (incluido uno que también fue causado por Cryptosporidium), Escherichia coli O157:H7 causó tres, y los siguientes causaron un brote cada uno: Campylobacter jejuni, Giardia duodenalis (también causado por Cryptosporidium), norovirus y Salmonella serotipo Newport. También se confirmó que Legionella pneumophila y un exceso de cloraminas causaron un brote cada uno.

Con mayor frecuencia los casos de enfermedad gastrointestinal aguda se originan en niños de más de 5 años. Los niños pequeños también tienen menos probabilidades de dominar las habilidades de aseo e higiene fecal y los pañales para nadar no previenen eficazmente la contaminación fecal del agua recreativa.

Sentarse o estar de pie encima de chorros de agua usando pañales de natación son comportamientos comúnmente observados en los niños que juegan en los splash pads. Debido a que los niños generalmente ingieren más agua que los adultos en estas instalaciones e incluso se observa comúnmente que ponen sus bocas abiertas en los chorros de agua, los niños tienen un mayor riesgo de exposición a patógenos.

Prevención de legionela

Los splash pads se pueden considerar como zonas de juegos de agua, setas, cortinas, cascadas y, por tanto, se incluyen en el ámbito de aplicación del Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, por el que se establecen los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis. Cabe pensar que, además de la generación de aerosoles, el agua reciclada, la elevación de temperatura del agua en verano al estar instaladas en zonas exteriores y la pérdida de desinfectante, convierten a los splash pads en instalaciones susceptibles de la proliferación y diseminación de legionela.

En el reciente informe del CDC, se hace referencia a un brote de 3 casos de legionelosis asociado a un splash pad de un resort turístico, en junio de 2012 en el estado de Missouri. No obstante, la causa del brote también se asoció con otras diferentes instalaciones, como una bañera de hidromasaje y una piscina del resort. En 2023, se conoció el cierre de un splash pad en la ciudad británica de Oxford (Reino Unido) por la presencia de legionela en el agua del depósito. Si bien son pocos casos, conviene siempre tomar las precauciones adecuadas.

Desinfección del agua

Para su gestión y mantenimiento, a un splash pad le es de aplicación el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas. Según esta normativa, el agua debe ser tratada y mantenida. Por tanto, aunque los splash pads pueden ser un riesgo para la transmisión de patógenos, particularmente a los niños pequeños, los brotes asociados a su uso se pueden prevenir.
El cloro es la principal barrera para la transmisión de patógenos en el agua de los splash pads. La mayoría de los patógenos (por ejemplo, bacterias y virus) se inactivan en cuestión de minutos en agua con 1 ppm de cloro libre cuando el pH es de 7,2-7,8 y la temperatura es de 25 °C.

Sin embargo, mantener una concentración adecuada de cloro libre puede ser especialmente difícil en los splash pads porque al rociar el agua se evapora el cloro libre, lo que disminuye su concentración. Los compuestos orgánicos y nitrogenados oxidantes introducidos del medio ambiente (por ejemplo, en los zapatos de los usuarios) o por los propios usuarios (por ejemplo, las heces y la orina) también agotan la concentración de cloro libre. Un análisis de los datos de inspección en cinco estados encontró que el 10% de las inspecciones rutinarias de los splash pads detectaron anomalías relacionadas con niveles de desinfección inadecuados.

Cryptosporidium es resistente al cloro y en cambio es la causa más común de los brotes de enfermedades transmitidas por el agua relacionados con estas instalaciones. Los oocistos de Cryptosporidium, la etapa de vida infecciosa del parásito, son resistentes al cloro y pueden sobrevivir durante >7 días en agua. Para complementar esta desinfección se puede utilizar la luz ultravioleta o el ozono.

 

Conclusión

En cualquier instalación acuática, ya sea piscina, spa o parque infantil de agua, es necesario y obligado tener una buena calidad del agua para proteger la salud de los bañistas de riesgos físicos, químicos o microbiológicos. Cualquier gestor de instalación, pública o privada, debe evitar los riesgos para la salud y cumplir con los requisitos de las normativas. En el caso de los splash pads, al ser instalaciones de mayor uso por niños pequeños, la bacteria Cryptosporidium supone un mayor riesgo, tanto de exposición como de propagación. Microservices dispone de los recursos para ayudar a mantener estas instalaciones de forma segura y saludable, incluyendo un laboratorio propio para analizar los parámetros que exigen las normas.

Para más información:
Microservices
Pol. Ind. La Cala – C/ Alfaz del Pí, 11 – 03509 Finestrat (Alicante)
Tel.: 966 811 917
ferrer@microservices.es
www.microservices.es


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