Impermeabilización, adhesivo y juntas: las tres claves técnicas para construir una piscina duradera
Por: Departamento Técnico de Saint-Gobain Weber.
Saint-Gobain Weber, especialista mundial en la fabricación de morteros industriales para la edificación, pone el foco en la correcta ejecución técnica de las piscinas a través de Weberdry Flexible, un sistema completo que reúne todos los componentes necesarios para un resultado duradero. La compañía destaca tres soluciones clave dentro del sistema: Weberdry Imperflexgel para impermeabilizar el vaso; Webercol Supergel Ergo para la colocación cerámica; y Webercolor Premium Ocean para el tratamiento de juntas, certificada para piscinas con cloración salina.
Con la llegada del verano, las piscinas vuelven a convertirse en protagonistas de numerosos proyectos de obra nueva, reforma y rehabilitación. Sin embargo, su correcta ejecución va mucho más allá de la elección del revestimiento o del acabado final. Una piscina es una solución constructiva especialmente exigente, sometida a contacto permanente con el agua, presión, productos de tratamiento, cambios térmicos y uso intensivo durante los meses de mayor demanda.
En este contexto, Saint-Gobain Weber, fabricante líder en soluciones de mortero para la edificación, pone el foco en la importancia de abordar este tipo de proyectos desde una visión de sistema integral. Para garantizar la durabilidad de una piscina, la clave está en una correcta combinación de todas sus capas: impermeabilización, colocación cerámica y tratamiento de juntas.

Tres retos técnicos para una piscina duradera
La correcta ejecución de una piscina exige prestar atención a tres fases esenciales que condicionan el comportamiento del conjunto: la impermeabilización del vaso, la colocación del revestimiento cerámico y el tratamiento de las juntas. Cada una de estas capas cumple una función específica y debe trabajar de forma compatible con el resto para reducir el riesgo de patologías habituales, como filtraciones, fisuración, desprendimientos cerámicos, deterioro de juntas o reparaciones prematuras.
El primer punto crítico es la impermeabilización. En una piscina, la estanqueidad debe resolverse desde el propio vaso, con especial atención a los puntos singulares de la obra: encuentros entre planos, esquinas, sumideros, skimmers, focos, pasamuros o zonas de conexión con otros elementos constructivos. Estas áreas concentran buena parte de los riesgos técnicos, ya que cualquier discontinuidad puede convertirse en una vía de entrada o salida de agua y comprometer la durabilidad del sistema completo.
El segundo reto es la adherencia del revestimiento cerámico. Las piscinas están sometidas a humedad permanente, presión del agua, cambios térmicos, movimientos del soporte y uso intensivo durante la temporada estival, por lo que la colocación de la cerámica requiere adhesivos deformables y de altas prestaciones. Esta exigencia cobra todavía más relevancia en actuaciones de rehabilitación, donde el soporte puede presentar envejecimiento, irregularidades, fisuras o patologías previas que conviene resolver antes de aplicar un nuevo revestimiento.
El tercer factor determinante es el tratamiento de las juntas, un elemento que suele asociarse al acabado visual, aunque tiene un papel técnico esencial en el comportamiento del revestimiento. En piscinas, las juntas están expuestas de forma continuada al agua, a productos de tratamiento, a limpiezas frecuentes y, en muchos casos, a sistemas de cloración salina. Una solución inadecuada puede derivar en pérdida de color, degradación superficial, fisuración o debilitamiento del acabado, afectando tanto a la estética como a la vida útil de la piscina.
“En la renovación de una piscina, el error más frecuente es centrar la intervención únicamente en el revestimiento visible. Antes de colocar una nueva cerámica, es fundamental revisar el soporte, resolver correctamente la impermeabilización del vaso y prestar especial atención a los puntos singulares, porque ahí suelen aparecer buena parte de las patologías”, señala María Victoria Calzada, jefa de Soluciones de Colocación Cerámica de Saint-Gobain. “La durabilidad depende de que impermeabilización, adhesivo y juntas estén pensados para trabajar juntos en un entorno de humedad permanente, productos de tratamiento y uso intensivo”, añade.

Weberdry Flexible: un sistema completo para cada fase del proyecto
Para dar respuesta a estas necesidades, la compañía cuenta con Weberdry Flexible, un sistema completo que reúne todos los componentes necesarios para ejecutar o renovar una piscina con mayores garantías técnicas. La solución está concebida para acompañar al profesional en las fases clave del proyecto, desde la impermeabilización del vaso hasta el acabado final del revestimiento.
En primer lugar, Weberdry Imperflexgel permite impermeabilizar el vaso de la piscina antes de la colocación del revestimiento. Se trata de una solución flexible con tecnología fibragel, desarrollada para ofrecer resistencia a la fisuración y contribuir a evitar filtraciones de agua.
Para la colocación de los azulejos, Webercol Supergel Ergo aporta un gel superadhesivo ligero, altamente deformable, ultrafino y cremoso, que facilita la instalación de las piezas cerámicas y favorece una óptima adhesividad.
El sistema se completa con Webercolor Premium Ocean, una junta flexible de altas prestaciones para piscinas, certificada para piscinas con tratamiento de cloración salina y diseñada para contribuir a la durabilidad del color y del acabado final.
Con este sistema integral, Weber refuerza su compromiso con una construcción más eficiente, duradera y orientada al desempeño técnico, acompañando a los profesionales en uno de los momentos clave del año para la ejecución y renovación de piscinas.

La opinión de la experta: María Victoria Calzada, jefa de Soluciones de Colocación Cerámica de Saint-Gobain
¿Cuál es el error técnico más frecuente que encuentran en una piscina recién construida y cuánto puede costar corregirlo?
El error más habitual es considerar la impermeabilización como un elemento secundario y no como prioritario. En muchos casos se coloca el revestimiento cerámico directamente sobre el soporte que no ha sido correctamente tratado previamente con la reparación de fisuras existentes ni con la impermeabilización adecuada. Las consecuencias suelen aparecer meses después en forma de filtraciones, desprendimientos del revestimiento, eflorescencias o pérdidas de agua. La reparación normalmente obliga a retirar el acabado, rehacer la impermeabilización y volver a colocar el revestimiento, por lo que el coste puede multiplicar varias veces el de haber ejecutado correctamente el sistema desde el principio.
¿Qué porcentaje de las reparaciones que reciben podría haberse evitado con una correcta impermeabilización inicial?
Nuestra experiencia indica que una gran mayoría de las reparaciones en piscinas tienen su origen en errores de diseño o de ejecución del sistema impermeable. Una impermeabilización correctamente especificada y ejecutada, junto con un adhesivo y un material de rejuntado adecuados, habría evitado la mayoría de las incidencias relacionadas con filtraciones, desprendimientos y degradación prematura del rejuntado y revestimiento.
¿Han tenido que rediseñar alguno de sus productos debido al auge de la cloración salina o de nuevos tratamientos del agua?
Sí. La evolución de los sistemas de tratamiento del agua, de la cloración tradicional hacia la cloración salina, ha supuesto un importante reto para los materiales utilizados en la construcción y rehabilitación de piscinas. Esta nueva tendencia de mercado exige que tanto los materiales de rejuntado como los sistemas de impermeabilización tengan que ofrecer una mayor resistencia química y una elevada durabilidad frente a condiciones de servicio cada vez más exigentes. Precisamente esta evolución del mercado fue la que nos llevó a intensificar nuestra investigación y desarrollo. Lanzando como resultado nuestro Webercolor Premium Ocean, un material de rejuntado especialmente diseñado para responder a las exigencias de las piscinas con cloración salina. Se convirtió en el primer rejuntado cementoso del mercado español certificado para este tipo de instalaciones, ofreciendo una elevada resistencia química, una gran durabilidad y una excelente conservación de sus prestaciones a lo largo del tiempo.

¿Cómo está afectando el cambio climático -olas de calor, ciclos de sequía o cambios bruscos de temperatura- al diseño de los sistemas constructivos para piscinas?
Cada vez tiene una mayor influencia. Las estructuras están sometidas a movimientos más importantes debido a las elevadas temperaturas, a los cambios térmicos entre el día y la noche y a periodos de vaciado prolongado de las piscinas derivados de restricciones de agua o tareas de mantenimiento. Esto hace necesario utilizar sistemas constructivos más deformables, adhesivos flexibles con mayor capacidad de absorción de tensiones, impermeabilizaciones capaces de puentear fisuras y materiales de rejuntado flexibles con elevada durabilidad frente a las fuertes dilataciones provocadas por los cambios térmicos.
¿Qué innovación técnica cree que cambiará antes la construcción de piscinas: nuevos materiales, digitalización del control de obra o soluciones prefabricadas?
En mi opinión, probablemente veremos una combinación de las tres, pero los nuevos materiales ya están teniendo un impacto inmediato. Ya estamos desarrollando adhesivos más ligeros y ergonómicos, impermeabilizaciones más flexibles y materiales de rejuntado con mayores prestaciones. Paralelamente, la digitalización permitirá mejorar el control de la ejecución mediante herramientas de seguimiento y trazabilidad de la obra. Y las soluciones prefabricadas seguirán creciendo, derivado de la rapidez de instalación y de la problemática de la mano de obra actual.
Si solo pudiera dar tres recomendaciones a un arquitecto o constructor para evitar una reclamación dentro de diez años, ¿cuáles serían?
Primero, diseñar la piscina como un sistema constructivo completo, donde estructura, impermeabilización, adhesivo y rejuntado trabajen conjuntamente y sean compatibles entre sí. Segundo, no ahorrar en las capas que no se ven. La impermeabilización y el adhesivo no forman parte de la parte estética pero son determinantes para su durabilidad. Y tercero, seguir las especificaciones técnicas y las normas de instalación, preparación del soporte, respetar tiempos de secado, tratamiento de juntas y selección de adhesivos adecuados para el tipo de revestimiento cerámico y de tratamiento del agua. En definitiva, en una piscina el éxito no depende únicamente de la calidad de la cerámica, sino de que todo el sistema constructivo esté correctamente diseñado y ejecutado desde el principio.

Para más información:
Saint-Gobain Weber Cemarksa, S.A.
Tel.: 916 496 455
saintgobain.marcas@romanrm.com
https://www.es.weber/

