¿Por qué recetar deporte y actividades sociales? La experiencia piloto de Pamplona

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Por: Redacción Instalaciones Deportivas Hoy

El Ayuntamiento de Pamplona,a través de sus centros de salud, ha comenzado a expedir en los barrios de Txantrea e Iturrama las primeras recetas deportivo-sociales de ‘Citius, Longaevus, Fortius’, un nuevo programa de ejercicio físico, deporte y otras actividades sociales enfocado específicamente desde un punto de vista terapéutico. Con esas recetas, prescritas por profesionales, las personas usuarias tendrán a su disposición un asistente personal del Colegio Oficial de Educadores Físico Deportivos de Navarra y la garantía de una reserva de plaza en las actividades prescritas

Esta receta se ha iniciado en dos barrios de la ciudad de Pamplona como experiencia piloto, si bien podría irse extendiendo a otros centros de salud de la ciudad. Es una propuesta novedosa que se destina a personas empadronadas de entre 45 y 85 años que estén en situación de soledad no deseada, tengan diagnosticado el síndrome de fragilidad, o sean inactivas físicamente. Coordinada por convenio por el Ayuntamiento de Pamplona con los centros de salud de Iturrama y Txantrea, y financiada por el Instituto Navarro del Deporte, la iniciativa busca integrar en un solo acto una receta deportiva y una receta social que responda a las necesidades de naturaleza socio-sanitaria de la población, controlando en un único programa tanto las actividades a recetar, todas ellas de titularidad municipal, como la parte de gestión de las recetas.

El ejemplo de Pamplona es de los pocos en toda España y Europa de recetas integradas por ambos ámbitos de actuación.

En el caso de España, hay incipientes innovaciones con cierta similitud en Barberà del Vallès (Barcelona), el Ayuntamiento de Madrid con ‘Vallecas Activa’, y el Ayuntamiento de San Bartolomé (Lanzarote). Todas estas iniciativas se basan en que aunar lo deportivo y lo social, convirtiendo el ejercicio físico, el deporte recreativo y múltiples actividades sociales (talleres de memoria, voluntariado, apoyo psicológico, etc.) como ‘medicamentos’ avalados científicamente para mejorar la salud de la población.

Este nuevo programa se enmarca en los esfuerzos internacionales por fomentar el envejecimiento activo y está vinculado, asimismo, con otras iniciativas municipales como el pasaporte Sanus, que potenciaría el efecto terapéutico de los cursos municipales de yoga y gimnasia aeróbica moderna que forman una de las partes de las actividades a recetar en estos momentos; la oferta ‘En Marcha’, que combina actividades físicas y ejercicios de memoria; los ‘Jueves y Viernes Ociosos’ o el proyecto ‘Minutos a tu contador’, ya iniciado en junio de 2021.

Ejemplo de receta deportivo-social de la iniciativa de Pamplona, una de las pocas en toda España de recetas integradas en ambos ámbitos de actuación. Este programa se dirige a personas empadronadas de 45 y 85 años con situaciones vitales concretas.

Cubrir las necesidades de sociedades desarrolladas

El programa define el ejercicio físico como cualquier tipo de actividad física intencionada y sistemática, independientemente de sus fines y del lugar donde se realice y será terapéutico cuando, prescrito por profesionales, esté orientado a intervenir sobre riesgos sociales, dolencias o enfermedades desde una perspectiva socio-sanitaria.

El incremento de la esperanza de vida y la baja tasa de natalidad están propiciando un fenómeno de envejecimiento poblacional que, según el Instituto nacional de Estadística, situaba en 2019 la media de edad en 83,9 años. Además, según el informe sobre estilos de vida en Navarra de ese mismo año, un 23,90% de hombres y un 25,10% de mujeres de entre 15 a 69 años en 2017 se reconocía inactiva o presentaba un nivel bajo de actividad física, lo que tiene consecuencias claras en ese colectivo, especialmente por el mayor riesgo de la presencia de enfermedades asociadas con el sedentarismo y la inactividad física.

Los dos centros de salud de Pamplona elegidos se sitúan en barrios con un alto índice de vejez: Txantrea e Iturrama. Participan en este programa como responsables de derivar a las personas, prescribiendo a las personas usuarias las actividades de ejercicio físico, deporte, y de otras actividades sociales comunitarias que más se adecúen a sus necesidades.

A su vez, las personas titulares de esa receta se garantizan plaza en las actividades recetadas, además de un seguimiento multidisciplinar, con mayor o menor grado de individualización, según el nivel de prescripción asignado a la persona. Algunas actividades de la receta requieren de pago (con los descuentos correspondientes que prevén las normas de precios públicos en vigor) y otras son, en cambio, gratuitas, como lo es el seguimiento personal de la asistente personal, Marta Monreal, colegiada dentro del Colegio Oficial de Educadores Físico Deportivos de Navarra (COLEFNA).

Como objetivos específicos, el programa busca reducir las necesidades de medicación de las personas usuarias, la condición física y capacidad funcional, e incrementar de 30 a 60 minutos el tiempo semanal destinado a actividad física. Pero también busca mejorar capacidades cognitivas como la memoria o el cálculo y la percepción subjetiva de bienestar.

La iniciativa de Pamplona busca reducir las necesidades de medicación de las personas usuarias, la condición física y capacidad funcional, e incrementar de 30 a 60 minutos el tiempo semanal destinado a actividad física. Pero también busca mejorar capacidades cognitivas como la memoria o el cálculo y la percepción subjetiva de bienestar

Recetas y planes individualizados

‘Citius, Longaevus, Fortius’ es de participación voluntaria y tiene un diseño novedoso que se basa en tres niveles y cinco actos de prescripción basados en la evidencia científica. Los actos del proceso comenzarían por el diagnóstico de necesidades de los barrios y el mapeo de los servicios comunitarios disponibles. Después, con asesoramiento técnico, el personal de cada centro de salud comenzaría las evaluaciones médicas iniciales, tanto de necesidades como de contraindicaciones.

El resultado es la prescripción de una receta deportivo-social, un acto de derivación del que únicamente se hace cargo personal sanitario. Como cuarto acto se sitúa el monitoreo de actividades, el seguimiento de la persona participante, el uso de los recursos disponibles y la reevaluación de los participantes, para terminar -en un esquema circular- con una reevaluación de las necesidades de cada barrio, y la posibilidad de que una persona pueda ser recetada, o no, con una nueva receta si así lo considerase el personal sanitario.

Los niveles de prescripción están vinculados a tres perfiles de personas: primero, consejo deportivo para realizar actividad física saludable de forma autónoma con una pequeña supervisión de una asesora personal, para personas que no tengan soledad no deseada, no sean frágiles y que estén cerca de cumplir las recomendaciones de la OMS sobre ejercicio físico y salud; segundo, una prescripción deportiva de actividades organizadas, previa entrevista y charla motivacional con la persona afectada, para personas que no tengan soledad no deseada pero sí que sean frágiles y sean inactivas físicamente; y tercero, una prescripción deportivo-social (deporte junto a actividades sociales) para personas con soledad no deseada, frágiles e inactivas físicamente. En los dos últimos perfiles, junto al seguimiento individualizado de la asesora personal, habrá seguimiento profesional del personal sanitario del centro de salud.

Conclusión

El deporte y la actividad física son factores que influyen positivamente en la salud física, pues previenen de riesgos cardiovasculares, enfermedades crónicas, obesidad, cáncer, osteoporosis y enfermedades degenerativas como la demencia y la enfermedad Alzhéimer, así como otras enfermedades relacionadas con la salud mental, tipo ansiedad, depresión y disminución del estrés, sin olvidar que permiten mejorar las capacidades cognitivas o las habilidades sociales.

Así mismo, es sabido que el envejecimiento de la población causa mucho gasto a nivel sanitario y hay evidencia científica de que una persona activa físicamente genera un menor gasto médico en toma de fármacos y en recursos hospitalarios, por lo que invirtiendo en ejercicio es posible ahorrar entre tres y cinco veces el gasto sanitario. Ya en 2020, un informe Organización Mundial de la Salud (OMS) cifraba en unos 44.500 millones de euros el coste del sedentarismo alrededor del mundo. Es más, avisa que se podrían evitar hasta cinco millones de muertes al año si las personas fueran más activas En España, el Consejo Superior de Deportes evalúa que cada euro invertido en actividad física representa un ahorro de 2,9 euros en gasto público sanitario y farmacéutico, al reducirse el riesgo de padecer enfermedades.

Con todos estos datos queda claro que las ‘recetas deportivas’ son un aliciente para fomentar el hábito de realizar actividad física. Pero también es importante señalar que la práctica deportiva debe ir acompañada de otros hábitos saludables como una alimentación saludable, evitar hábitos insanos como fumar o consumir alcohol y descansar bien. En el caso de Pamplona, esta ‘receta’ va aún más allá porque incorpora también actividades sociales comunitarias. Promovida por el Ayuntamiento de Pamplona a través de la Concejalía de Deporte y Juventud y los centros de salud de Iturrama y Txantrea, el Servicio Navarro de Salud y la empresa de gestión de actividades Sedena, esta iniciativa es un ejemplo para el resto de municipios españoles.

Para más información:

Ayuntamiento de Pamplona
Plaza Consistorial, s/n – 31001 Pamplona
Tel.: 948 420 100
www.pamplona.es


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