Tendencias en las superficies deportivas al aire libre
Por: Redacción Instalaciones Deportivas Hoy.
A medida que el deporte ha evolucionado durante los últimos 50 años, también lo ha hecho la tecnología utilizada para las superficies deportivas: en los años 60 se pasó de la grava granítica a las pistas de atletismo de caucho; en la década de los 70 y 80 aparecieron los campos de césped sintético para hockey; y con el cambio de siglo llegó la tercera generación de los campos de fútbol de césped artificial. Ahora, el sector de las superficies deportivas exteriores se está preparando para los próximos retos tecnológicos, marcados por la sostenibilidad: campos con menos necesidad de agua, nuevos polímeros fabricados a partir de materiales naturales en contraposición a petroquímicos, rellenos orgánicos y más duraderos y con la economía circular como motor de la industria. Este artículo recoge las tendencias observadas por el IAKS Outdoor Sports Surfaces Expert Circle sobre cómo la tecnología de las superficies deportivas puede ayudar a crear entornos activos.
A medida que el consumo del deporte por parte de la sociedad cambia y avanza, por ejemplo de los tradicionales y habituales juegos de fútbol 11, rugby o hockey se ha pasado a nuevas alternativas y adaptaciones como el hockey 5, el fútbol 7, el rugby 7 o el baloncesto 3×3, entre otros, la tecnología de las superficies deportivas, así como los diseños y la polivalencia de los campos, también ha evolucionado, al igual que su mantenimiento y gestión.
El deporte desempeña un papel mucho más importante en la sociedad que el simple entrenamiento, la competición y el desarrollo de habilidades. Afecta a la salud física y mental de las personas, a la sostenibilidad económica de los clubes y organizaciones y a la conexión social de las comunidades. Por ello, comprender las tendencias y los cambios en el consumo deportivo implica un impacto en la planificación, el diseño, la licitación y la gestión de las instalaciones y entornos donde las personas puedan mostrarse activas.

Figura 1. Tendencias futuras para las superricies deportivas de exterior según el informe de la IAKS.
El Grupo de Expertos en Superficies Deportivas al Aire Libre de la Asociación Internacional para Instalaciones Deportivas y Recreativas (IAKS) ha identificado una serie de tendencias que reflejan cómo la industria ya está adoptando futuras obligaciones, avanzando tecnológicamente y evolucionando hacia nuevas necesidades para la sociedad, demostrando su liderazgo en torno al cambio climático y la sostenibilidad ambiental. Estas tendencias futuras forman parte de un movimiento que pretende cambiar la narrativa actual, con mayores beneficios, desafíos y soluciones holísticas, y desde una perspectiva comunitaria, ambiental y económica.
Por tanto, teniendo en cuenta este compromiso ecológico, y que a día de hoy las superficies deportivas tienen un mayor enfoque hacia usos múltiples, además de la importancia del diseño de estos espacios, IAKS apunta las siguientes cuatro tendencias (Figura 1):
- Para cambiar la sociedad se necesitan nuevas ideas que alienten a las personas a ser más activas.
- El cambio climático y la sostenibilidad ambiental son claves para proteger el planeta para las generaciones futuras.
- Multideporte y usos múltiples para maximizar el uso de las instalaciones.
- Cambios en los modelos de planificación, diseño, construcción y gestión.

Potenciar el ser más activos
La Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras entidades, ha identificado que las civilizaciones predominantemente occidentales no están siendo lo suficientemente activas como para obtener beneficios para la salud. El crecimiento significativo de los estilos de vida sedentarios está teniendo un impacto en la salud de muchas naciones, a través de mayores niveles de enfermedades preventivas, de enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cánceres y enfermedades relacionadas con la salud mental. El juego, la recreación y el deporte pueden alentar la actividad de las personas y reducir la carga de estas enfermedades, aumentar la interacción social y mejorar la calidad de vida de las personas. Si las instalaciones y los entornos se diseñan y ubican en el entorno adecuado, pueden alentar a más personas a ser más activas, y con mayor frecuencia.
Los niños y adolescentes de todo el mundo no se mueven lo suficiente como para promover un crecimiento y desarrollo saludables, y la pandemia de la covid-19 solo empeoró las cosas, según se desprende de un informe de Active Healthy Kids Global Alliance (AHKGA), que comparó los niveles y tendencias globales de la actividad física en niños y adolescentes de 57 países de seis continentes. Este informe reveló que los estilos de vida modernos (el aumento del tiempo frente a las pantallas digitales, la creciente urbanización de las comunidades y el aumento de la automatización de tareas que antes eran manuales) están contribuyendo a un problema de salud pública generalizado, pero desigualmente distribuido, que debe reconocerse como una prioridad mundial. El objetivo de la OMS es reducir la inactividad física en un 15% para 2030. Los diseños creativos y potenciales para los entornos deportivos pueden ayudar a los jóvenes a ser más activos.
Además, el deporte y la actividad física están impulsados por el interés, el deseo y la voluntad tanto de ser más activos individualmente, como por formar parte de una comunidad más sana. Por ello, para que la actividad sea más atractiva, el entorno debe ser de fácil acceso, ser parte de la vida diaria y ser accesible (por ejemplo, parques pequeños, senderos accesibles y áreas de actividades de usos múltiples).
La innovación tecnológica es también un factor importante. Las áreas de minicanchas y minicampos de juego deberían estar vinculadas a las redes sociales de hoy en día, por lo que las reservas, citas, etc., en estas áreas deportivas deberían estar respaldadas por sistemas electrónicos modernos, reservas o capacidades de reserva. Algunos proveedores de equipos recreativos incluyen los teléfonos inteligentes de los usuarios en sus productos (por ejemplo ofertas de juegos).
El desarrollo y diseño de espacios e instalaciones debe tener como objetivo proporcionar lugares más equitativos, accesibles, inclusivos, flexibles y atractivos
Oportunidades
Aumentar las oportunidades para ser físicamente activo en la escuela (plan de estudios activo, programas extracurriculares, descansos activos) debería estar en la agenda de las administraciones, así como alentar a los gobiernos a considerar brindar acceso gratuito a espacios públicos, espacios verdes, parques infantiles, instalaciones deportivas e infraestructuras de enlace de transporte activo, abordando al mismo tiempo la cuestión de la seguridad del medio ambiente como prioridad. Las superficies deportivas pueden tener un impacto positivo en esto, a través de diseños multiuso y multideportivos para fomentar el ejercicio (por ejemplo, pistas para correr), el juego (diseño para todas las edades), la alfabetización física (combinando equipos deportivos y superficies que desafíen a los estudiantes), la recreación (adaptación deportes) y el deporte comunitario.
El desarrollo y diseño de espacios e instalaciones debe tener como objetivo proporcionar lugares más equitativos, accesibles, inclusivos, flexibles y atractivos. Los programas y oportunidades deben dirigirse específicamente a niños y adolescentes con discapacidad, de familias de bajos ingresos y/o que enfrentan segregación o marginación, así como a adolescentes para reducir la disminución de la actividad física relacionada con la edad.
Está creciendo el diseño innovador de entornos de participación, que alientan a las personas a hacer ejercicio, jugar, divertirse y participar en deportes comunitarios. Hay un alejamiento significativo del diseño meramente funcional de los campos y superficies deportivas tradicionales. El crecimiento de áreas de actividades de usos múltiples, superficies de juegos coloridas y espacios de ejercicio ha crecido exponencialmente a nivel mundial durante la última década. La adaptación del deporte de equipo (con baloncesto 3×3, hockey 5, fútbol 5, béisbol 5 y rugby 7, entre otros) ofrece una oportunidad ideal para que la participación deportiva se utilice como parte de la regeneración urbana para crear focos de energía alrededor de la comunidad. Ya se ha creado tecnología innovadora para utilizar infraestructura deportiva básica, como estadios de fútbol y rugby para hockey, y se han instalado campos de élite temporales para eventos importantes más sociales.

El ámbito de los pavimentos deportivos también tiene que pensar en la economía circular y fomentar la regla de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar.
Cambio climático y sostenibilidad ambiental
A medida que la sociedad se vuelve más conocedora y protectora de su entorno, impone una mayor responsabilidad a los propietarios, planificadores, diseñadores y gestores de espacios abiertos. De ellos se espera una gobernanza que reconozca los desafíos del cambio climático y una custodia del planeta a largo plazo para las generaciones futuras, adaptando esos modelos a la gestión deportiva y de sus instalaciones. La industria deportiva, por tanto, debe articular aún más los beneficios y las buenas prácticas ambientales que adoptan en el desarrollo de sus innovaciones y tecnologías. Hay que tener en cuenta que muchas veces se critica al deporte como parte de la expansión urbana y la urbanización (carreteras, viviendas, espacios comerciales…), sin saber realmente que las superficies deportivas ocupan menos del 1% de la superficie de las ciudades.
Precisamente, en estas circunstancias de ciudades en crecimiento y de mayor presión por salvar espacios paisajísticos pasivos y activos, las superficies deportivas sintéticas ganan cada vez más importancia, al centrar la intensidad de uso en un área focal y reducir la necesidad de reconvertir paisajes pasivos. Estas áreas deportivas permiten, con un mínimo consumo de espacio, un máximo de disponibilidad y tiempos de uso (si se planifican y mantienen correctamente), ser espacios activos y recreativos para hacer frente a las demandas sociales. Y contribuyen directamente a un menor uso del terreno y al ahorro medioambiental.
Oportunidades
Adoptar las preocupaciones de la comunidad sobre el cambio climático y la sostenibilidad ambiental en el diseño de campos deportivos y áreas de actividades de usos múltiples permitirá a la industria deportiva aprender de otros sectores como la construcción y el paisajismo. Esto podría incluir:
- Recolección de agua para regar los árboles circundantes y el césped natural.
- Ampliación de la copa de los árboles alrededor de los entornos de juego y relleno orgánico para reducir los impactos del calor.
- Uso de ‘hormigón verde’ para caminos e infraestructura.
También hay que pensar en el material reciclado utilizado para la base del pavimento y otros productos auxiliares. En este sentido, las tecnologías que procesan las capas in situ existentes para volver a granularlas después de más de 35 años e instalarlas nuevamente en el sitio proporcionarán otros 30 años de rendimiento para el área deportiva. Por ello, se está desarrollando un movimiento hacia nuevos sistemas que adoptan las mejores prácticas ambientales, tales como:
- Superficies deportivas sin relleno (algunas solo usan arena).
- Superficies de relleno orgánico para campos deportivos
- Uso de polímeros de base biológica en comparación con los polímeros petroquímicos tradicionales.
- Transición de campos de hockey acuáticos a campos ‘sin agua’.
La economía circular fomenta el pensamiento ‘de extremo a extremo’ en torno a la reducción de la huella de carbono de las instalaciones, que incluye, la regla de las 3R:
- Reducir: reducir cierto material o que este sea reutilizado en las fases de construcción del pavimento, base amortiguadora, relleno o productos auxiliares (por ejemplo, hormigón reciclado, asientos de plástico, etc.).
- Reutilizar: desarrollo de productos más duraderos que puedan soportar la intensidad del uso, incluidos dos o tres ciclos de shockpad/e-layer; reutilizar el pavimento durante 30 años, reutilizar el relleno (arena y orgánico) en los parques una vez levantado el pavimento, etc.
- Reciclar: para garantizar que cualquier componente del sistema de superficie pueda reciclarse al 100% en formatos que puedan convertirse en la materia prima original o productos complementarios (por ejemplo, asientos de plástico reciclado para parques).
Otra oportunidad es adoptar normativas o estándares ambientales para garantizar la seguridad y la salud de los campos, como por ejemplo en relación a los microplásticos, los metales pesados, las técnicas de construcción, etc. En fin, las superficies deportivas sintéticas deben ser adecuadas para su propósito y estar alineadas con cómo y quién las va a utilizar, la frecuencia de uso (horas y número de personas) y el nivel de deporte. Esto afectará el alcance, la durabilidad y la calidad necesarias para una superficie específica. No existe una superficie que se adapte a todas las necesidades. La participación de especialistas y ayuda independiente guiará el proceso de toma de decisiones.

Instalaciones multiuso
Con la expansión de las grandes ciudades a nivel mundial, la disponibilidad de terrenos activos y espacios abiertos se está reduciendo significativamente. Se necesita el uso de un espacio limitado para usos múltiples, lo que permite realizar muchas actividades en la misma superficie y flexibilidad para que los estadios se utilicen para muchos deportes y actividades diferentes.
Oportunidades
El desarrollo de la tecnología está permitiendo usos múltiples para diferentes deportes, incluida la superficie GEN 2 de FIH que cumple con los estándares para hockey, hockey 5, netball, tenis, fútbol sala, así como deportes adaptados y entrenamiento físico.
La filosofía de usos múltiples debe considerar para quién se está diseñando la superficie, y si la mayor parte del campo es para uso infantil, el diseño debe ser para ellos, con minicanchas, áreas de juegos y boxes de habilidades. El diseño predeterminado no siempre debe comenzar con campos de tamaño completo que deben certificarse. Por ejemplo, el concepto ‘one turf’, donde los principales códigos de fútbol pueden jugar en el mismo césped, incluidos fútbol, liga de rugby, unión de rugby, etc., se puede adaptar a las necesidades de cada región global.
También se debe considerar la estacionalidad de la instalación para abarcar un uso adicional. En invierno en Europa un campo se puede convertir en pista de patinaje, mientras que en verano se puede utilizar como campo de fútbol 3G. En el hemisferio sur, el uso en invierno puede incluir varios códigos de fútbol, y el uso en verano cricket, touch football, rugby 7, fútbol sala, etc.
Los diseños de usos múltiples permiten que los deportes adaptativos y tradicionales coexistan en una superficie de juego, fomentando así que una comunidad más amplia participe social y competitivamente. La tecnología permite que la participación en diferentes niveles, desde social hasta recreativo y de desarrollo, se abarque en una sola superficie. La tecnología portátil puede permitir colocar una superficie en un estadio deportivo diferente, como el hockey en un estadio de rugby o el atletismo en un estadio de fútbol.

Nuevos modelos de planificación, diseño, construcción y gestión
Para reflejar las tendencias cambiantes, la industria está evolucionando la forma en que planifica, diseña, adquiere, construye y gestiona las instalaciones para que las personas estén activas en la superficie deportiva. IAKS cree que si los compradores y administradores de dichas instalaciones y entornos adoptan las tendencias y siguen el enfoque de las cuatro etapas que se indican a continuación, los resultados e impactos para los usuarios, el medio ambiente y la comunidad en general aumentarán significativamente.
– Etapa 1. Planificación:
- Garantizar el multideporte y el multiuso en la planificación, para maximizar el uso y abrirlo a una mayor participación de la comunidad, planificando el uso durante todas las horas del día, así como en las horas pico de la noche.
- La planificación debe alinear las instalaciones y el entorno de manera que fomente la accesibilidad a todos los grupos de la comunidad, así como un mayor patrocinio, tanto con uso formal como informal.
- Adoptar las preocupaciones de la comunidad con respecto a la gestión ambiental, la seguridad de los jugadores y la salud de la comunidad en el proceso de diseño de manera que la planificación del campo tenga un alcance inicial y se refleje en la consulta con la comunidad y las partes interesadas.
- Se debe considerar un plano completo del sitio al planificar, para reflejar consideraciones ambientales y paisajísticas (por ejemplo, recolección de agua, copas de árboles), transporte (por ejemplo, vehículos y peatones), infraestructura construida (por ejemplo, caminos, estacionamiento, luces, baños y pabellones, etc.) para garantizar un mejor resultado para la comunidad.
- La planificación del alcance del proyecto debe atender a consideraciones de ‘vida completa’ para la superficie (por ejemplo, etapas de construcción, mantenimiento y reemplazo del ciclo de vida de sus materiales).
Planificar, diseñar, construir, gestionar y mantener cualquier superficie deportiva atendiendo a los criterios de uso e impacto garantizará el éxito de cualquier instalación
– Etapa 2. Diseño:
- Adoptar diseños que permitan la práctica de múltiples deportes en el terreno de juego, además de incluir deportes adaptativos (fútbol 5, hockey 5, rugby 7, etc.).
- El diseño ambiental para minimizar el impacto en el paisaje local debe considerar la minimización de la migración de microplásticos, la reducción del calor, la recolección de agua, la extensión de las copas de los árboles, la retención de la capa superior del suelo en el sitio, el uso de concreto verde, el uso de productos reciclados para construir el campo de juego y equipos auxiliares.
- El diseño debe tener una duración mínima de 30 años para garantizar la sostenibilidad del campo, la estrategia de drenaje y el impacto en el paisaje local.
- Diseño para minimizar la huella de carbono del sitio, cuando sea posible, y el impacto en el mantenimiento a largo plazo.
- El diseño debe estar enfocado a la intensidad de uso y las necesidades de durabilidad del sitio.
– Etapa 3. Licitación y construcción:
- Alcance de la licitación para incluir políticas y estrategias que demuestren que están comprometidas a impactar positivamente la huella ambiental, tanto con la superficie de relleno (por ejemplo, relleno orgánico) como con el pavimento construido (por ejemplo, uso de material reciclado para el pavimento), drenaje y accesorios, etc.
- Con un buen liderazgo en todos los niveles de gestión, se pasa de dar más importancia a las licitaciones ganadoras por su menor coste a aquellas en las que el coste global también abarca el valor social que el deporte tiene para los niños y los estilos de vida sedentarios, así como el impacto ambiental.
- La licitación también debe centrarse en las necesidades tras la vida útil del pavimento, pensando en su reciclaje y la reutilización (la propia alfombra de césped, su relleno, etc.)
- Las normas de construcción y de las superficies deportivas deben ser adecuadas para su propósito.
- Reconocer los desafíos logísticos a nivel mundial y las implicaciones de la huella de carbono. Se recomienda fomentar el abastecimiento local dentro de cada país.
- Involucrar a empresas que tengan experiencia significativa en el diseño y construcción de los campos de juego debería ser una prioridad que garantice la calidad frente a desafíos locales como la escasez de personal calificado.
– Etapa 4. Gestión y mantenimiento:
- El mantenimiento planificado debe ser responsabilidad de los arrendatarios y propietarios de las instalaciones, en función de las horas de uso, para garantizar que el campo pueda alcanzar su vida útil esperada.
- La gestión del uso del campo debe garantizar que no siempre se centren los ejercicios repetitivos en un área o el entrenamiento más cerca de la puerta de entrada.
- Adoptar tecnología que pueda monitorizar los niveles de uso en el campo y vincularla al programa de mantenimiento.
- El mantenimiento es diferente para cada uno de los distintos sistemas (por ejemplo monofilamento o sistemas duales) y también para el tipo de relleno (goma, orgánico…). Por lo tanto, se recomienda contratar a especialistas que aprecien la diferencia.
Para más información:
IAKS
Eupener Str. 70 – 50933 Colonia (Almeania)
Tel.: +49 (0) 221 168023-0
www.iaks.sport

