Piscina infinity integrada en Colmenar Viejo
Por: Lorena Gómez, de Piscinas Ardigral.
Cuando el agua se convierte en paisaje, la piscina deja de ser un elemento añadido al jardín para formar parte de él. Es lo que ocurre en esta vivienda de Colmenar Viejo (Madrid), donde una piscina infinity en forma de L aprovecha el desnivel natural de la parcela para fundir su lámina de agua con el horizonte. El porcelánico oscuro, la cascada perimetral y la conservación de la vegetación autóctona, con una encina como protagonista del espacio exterior, completan una intervención en la que arquitectura, agua y naturaleza se integran en un mismo escenario. La empresa Ardigral, especialista en construcción, instalación y mantenimiento de piscinas y su entorno, es la protagonista de este proyecto.

Una piscina desbordante en forma de L aprovecha el desnivel natural de una parcela de 1.800 m² para crear un efecto espejo que conecta el agua con el horizonte y la vegetación autóctona. Fotos: Igsam Creative.
En Colmenar Viejo, Madrid, el diseño de esta piscina privada parte de una premisa clara: integrar la lámina de agua en el paisaje sin renunciar a una marcada personalidad arquitectónica. El proyecto, desarrollado en una parcela ajardinada de aproximadamente 1.800 m², aprovecha la topografía natural del terreno para crear una piscina desbordante tipo infinity que se funde visualmente con el horizonte.
La instalación se sitúa en una zona sin arbolado y se dispone paralela a la vivienda principal, respetando la vegetación existente, principalmente encinas. Esta decisión permite preservar el carácter natural de la parcela y, al mismo tiempo, convertir el agua en un elemento de conexión entre la vivienda, el jardín y el paisaje exterior.
La piscina, de obra gunitada, presenta unas dimensiones de 10 x 3,5 m y una profundidad de 1,4 m. Su configuración en forma de L refuerza la integración con el entorno y permite desarrollar un sistema de desbordamiento que recorre el lateral largo y el lado más alejado de la vivienda. El agua cae en cascada hacia el vaso de compensación, generando el característico efecto de continuidad visual propio de las piscinas infinity.

Un acabado oscuro para potenciar el efecto espejo
Uno de los elementos protagonistas del proyecto es el revestimiento interior. Tanto el vaso de la piscina como el vaso de compensación se han revestido con porcelánico de Rosa Gres, utilizando el acabado Tresor Java, de tonalidad negra. La elección de un material oscuro contribuye a potenciar la profundidad visual de la lámina de agua y, especialmente, su capacidad para reflejar el cielo y la vegetación que rodea la instalación.
El revestimiento del vaso de compensación con el mismo material utilizado en la piscina permite, además, establecer una continuidad estética entre ambas zonas. El sistema de desbordamiento queda así integrado en la composición general, mientras que el agua se convierte en el elemento visual dominante.
El resultado es una superficie acuática que funciona casi como un espejo del entorno. Las nubes, los árboles y la vegetación circundante se reflejan sobre el agua, reforzando la sensación de que la piscina prolonga el paisaje y diluye sus límites.

En Colmenar Viejo, esta piscina infinity de 10 m y geometría en L transforma el desnivel natural del terreno en el principal recurso arquitectónico de un espacio pensado para disfrutar del agua, el jardín y el paisaje. Foto: Igsam Creative.
La playa como prolongación de la vivienda
El diseño exterior mantiene la geometría en L de la piscina mediante un amplio solado perimetral que cumple simultáneamente funciones de circulación, acceso y solárium. Para esta zona se ha elegido también porcelánico de Rosa Gres, en este caso el modelo Stela Golden, con acabado inspirado en la madera.
La elección busca introducir una tonalidad más cálida alrededor del vaso y establecer un diálogo con el paisaje dominado por las encinas. Frente al acabado oscuro de la piscina, el pavimento aporta una transición visual más luminosa entre el agua, la vivienda y las zonas ajardinadas.
La utilización de un mismo material en la coronación y la playa contribuye asimismo a reforzar la continuidad de las superficies exteriores y a definir un espacio concebido para el uso cotidiano de la piscina, desde el acceso al vaso hasta el descanso y el disfrute de la zona de solárium.
Una encina como elemento central
La intervención paisajística no se limita al área inmediatamente próxima a la piscina. Para ampliar el espacio útil y generar una transición más abierta entre la vivienda y la lámina de agua, se realizó una excavación adicional hacia la casa, creando una explanada diáfana.
En el centro de esta nueva superficie se conservó una encina existente, que se convierte en uno de los elementos visuales más significativos del proyecto. Su presencia introduce un contrapunto natural frente a la geometría definida de la piscina y ayuda a integrar la nueva intervención en el paisaje preexistente.
La zona queda delimitada mediante muros de contención de piedra natural, necesarios para estabilizar el terreno y, al mismo tiempo, capaces de aportar una imagen rústica y atemporal coherente con el entorno. La superficie se completa con césped artificial, configurando un espacio destinado al descanso y la contemplación, especialmente vinculado a la sombra proporcionada por la vegetación.

Aquí no hay una línea clara entre la piscina y el paisaje. El agua parece escapar del vaso para prolongarse hacia el horizonte, mientras el cielo, las nubes y las encinas de la parcela se reflejan sobre una superficie oscura concebida como un gran espejo.
Agua, arquitectura y paisaje
La piscina de Colmenar Viejo plantea así una relación estrecha entre arquitectura, agua y paisaje. El desnivel natural de la parcela se convierte en un recurso para potenciar el efecto infinity; el revestimiento oscuro transforma la superficie de agua en un espejo del entorno, mientras que los pavimentos exteriores establecen una transición material entre la vivienda, la piscina y el jardín.
Más allá de su función recreativa, la piscina actúa como un elemento articulador de la parcela. La geometría, la cascada perimetral, la conservación de la encina y la combinación de porcelánicos permiten construir un espacio en el que los elementos naturales y arquitectónicos se complementan.
El resultado es una piscina privada concebida no como un elemento independiente, sino como parte de una intervención paisajística más amplia, en la que la topografía existente, la vegetación y los materiales utilizados contribuyen conjuntamente a crear un espacio de baño, descanso y contemplación integrado en el entorno.
FICHA TÉCNICA
Proyecto Piscina privada infinity en forma de L
Ubicación Comenar Viejo (Madrid)
Construcción y diseño Piscinas Ardigral
Parcela jardín 120 m2
Medidas piscina 10 x 3,5 m – 1,4 m de profundidad
Tipo de construcción Hormigón gunitado
Revestimiento y coronación piscina y pavimento playa Rosa Gres
Depuración y filtración Calpisi
Cloración salina BSV – BSPool
Para más información:
Piscinas Ardigral
Av. Castilla la Mancha, 47 posterior, local 23
28702 San Sebastián de los Reyes (Madrid)
Tel.: 916 239 303
ardigral@gmail.com
https://ardigral.com

